miércoles, 27 de julio de 2016

La mejor gente

Tengo a mi pobre cámara tan botada que me da pena. Este último tiempo algo he podido hacer, pero no he tenido tiempo de ir a esas salidas que me gustan a mí. Esas en donde hago 1.500 fotos en un par de horas, después me demoro una semana en seleccionar y después otra semana en editar. Y tengo ganas, muchas ganas. Pero por el momento debo esperar.

Este último mes he tenido varios cambios. En especial laborales, tratando de hacer dos trabajos a la vez, uno que cada día me parece más complicado y lejano y siento como que el universo me grita en la cara que lo deje y me olvide, pero que por compromiso aún no puedo hacerlo... y el otro que nunca pensé que iba a retomar, pero que debo hacerlo, porque cuando las oportunidades se te aparecen sin buscarlas, hay que tomarlas. Así es que eso hice, las tomé. Aunque eso implicó pegarme un piscinazo bastante grande. Más bien me tiré por un acantilado a una laguna y voy en caída libre. Aún no llego al agua y no sé si hay rocas, si está fría o tal vez congelada, no sé, capaz hay pirañas. No sé nada de nada. Pero no se preocupen que cuando lo sepa voy a venir a celebrar aquí... o bien a quejarme y ustedes me consuelan.

En fin... el que no se arriesga no cruza el río, pero tengo la corazonada de que al otro lado me espera algo muy bueno y que lo voy a lograr.

Menos mal que tengo la suerte de haber aprendido en la vida que no saco nada con preocuparme de cosas que no puedo resolver aún, salvo envenenarme sin motivo y pasarlo pésimo. Porque así era yo antes, me estresaba por cosas que se iban a resolver dentro de 3 semanas... y me pasaba 3 semanas histérica y me perdía de muchas cosas buenas por tonta. Ahora no, aprendí a dejar cosas en stand by mientras espero resultados y por mientras puedo disfrutar de la vida así tal cual está. Porque esa es otra cosa que aprendí, que se puede disfrutar de todo en todo momento. Menos del puto camión de la basura que no sé por qué pasa a las 12 de la noche y hace un ruido espantoso y se queda pegado en mi cuadra como 15 minutos. El maldito camión está malo y nadie hace nada. Eso... no se puede disfrutar. Pero todo el resto sí. Por ejemplo el tener un boyfriend que me invite a unas termas un fin de semana y que todo sea relajo total máximo hiper mega concentrado y de la mejor calidad...










¿Se han dado cuenta de que no hay nada mejor en la vida que estar rodeada de gente buena, no tóxica, que te aporta con momentos felices y carcajadas, algunas locuras de la buenas, que te apoya y que te da fuerzas? ¿cómo me van a salir mal las cosas si estoy rodeada de gente así?

Estas fotos las hicimos a tontas y a locas antes de subirnos al auto y volver a Santiago. No tuve más tiempo, porque llovió todo el fin de semana y no sé ustedes, pero yo no le creo a Nikon que a mi cámara le puedan caer unas gotitas y no le pase nada. Además, estábamos muy ocupados en la piscina temperada, donde había un nivel de vapor casi insoportable no compatible con una reflex, pasándolo divino. Además, andar con una niña de 4 años y dos niños de 7 años, no es como para andar sacándole fotos a todo, parar cada 5 minutos el auto o caminata, sólo porque a mí se me ocurrió que algo es fotografiable. Y cuando empiezo con eso, ni yo me soporto, porque puedo encontrar 500 cosas fotografiables en 10 metros cuadrados y me quedo pegada un día entero en un mismo lugar. Aún no logro controlar mi obsesión fotográfica. Siempre he querido comprarme un lente macro... pero pienso que los 10 metros cuadrados se reducirían al lugar donde estoy parada y no daría ni medio paso en horas.

La luz ese día estaba horrible, esa luz muy brillante y blanca, odiosa, pero bueno, era lo que había. Traté de arreglarlo en PS, pero no sé si quedé muy contenta con el resultado... pero da lo mismo. Estas fotos no son para un concurso, son simplemente para tener el mejor recuerdo del mundo.

Estas otras fotos que vienen acá, las tomé algunas semanas antes con mejor luz, el día estaba nublado y bastante oscuro, pero eso no nos impidió salir a jugar un rato al parque, de hecho, son mis días favoritos...








Me despido terrícolas. Espero poder hacer fotos mejores y más interesantes luego. Un abrazo a todos!








jueves, 30 de junio de 2016

Me están cayendo escupos...

... y de los grandes. No es que haya ido al estadio o que el vecino de arriba me esté escupiendo cuando estoy en la terraza. No. Es por el dicho ese que dice que no hay que escupir al cielo... porque caen de vuelta. Así estoy, a lo Neo en The Matrix evadiendo las balas, retorciéndome con piruetas para esquivar los mismos escupos que lancé hace tiempo e incluso este mismísimo año. La palabra "nunca" no debiera existir. Así de simple. Porque basta que uno la piense para que pase todo lo contrario a lo que tú querías... "nunca voy a volver a trabajar en arquitectura", y acá estoy, reconsiderándolo y en conversaciones con algunos arquitectos para empezar proyectos... "nunca voy a jugar volley playa", y acá estoy, buscando en qué campeonato meterme este verano... "nunca le voy a decir una mentira a un hijo mío", y a la retoña más chica, que es un pájaro nocturno y le da por volverse loca justo cuando hay que dormir, le digo que son las 10 de la noche para que se acueste, cuando en realidad son las 8 y media... "nunca voy a cambiar mi sueño de XXX (no puedo decirlo) por otro sueño", y acá estoy, reemplazando sueños antiguos por otros nuevos y taaaan, pero taaaan distintos... "nunca más en la vida voy a tener pareja", y bueno... ejem ejem... un día apareció un hombre que había tirado exactamente el mismo escupo y nuestros deseos de soledadeterna=felicidadeterna se empezaron a esfumar con unos mojitos a principios de febrero y terminaron de esfumarse....... no sabemos realmente cuándo, pero ya 5 meses después no queda ni rastro de ellos. Así es que, terrícolas, no digan la N word... nunca, pero nunca, nunca, nunca más. ¿OK?

Ahora voy a explicar brevemente el por qué no me aparecía por acá hace casi dos meses: y la razón es que no sé, ando como con una especie de sequía expresiva. No crean que no tomé el compu para intentar escribir, lo hice, pero lo único que podía ver era la página en blanco, eso mismo que uno intenta hacer cuando se quiere meditar, pero ahí pasa todo lo contrario, se te llena la cabeza de información, visiones, ideas, sensaciones, emociones, colores, diálogos, etc... Yo propongo que entre todos busquemos al sr. Murphy y le demos una paliza... ¿quién se suma?


Puede ser que esta sequía expresiva se deba a que las cosas expresables de este último tiempo no sean expresables en este lugar. O que quizá no necesitaba expresarlo realmente. O quizá son tantas que se atascan en algún lugar del recorrido que parte en mi cabeza y termina en las yemas de mis dedos sobre las teclas... Pero hoy dije ¡basta! Aunque sean tonterías, voy a escribir... perdón si no me pongo profunda como en mis posts anteriores :P


Las fotos que voy a poner acá son de mi escapada a la ciudad de Puerto Varas, Región de Los Lagos, sur de Chile. No llevé mi cámara. Algunos pensarán que es un sacrilegio, pero por la naturaleza de la escapada era mejor no llevarla. Así y todo, creo que en estas fotos de celular igual se aprecia realmente la belleza del sur de mi tierra...









Estas fotos de acá se me quedaron en el tintero. Debieran estar en el post anterior, pero qué más da... acostúmbrense a mis desórdenes por favor...






Y éstas últimas, son de mi Instagram, de las que tomo todos los días a tontas y a locas con el teléfono, de esas cotidianas y rápidas, que me mantienen el ojo agudizado y la mente abierta y en constante búsqueda. El celular es un ejercicio fotográfico increíble, más difícil y muchas veces más honesto que el de la cámara reflex. Ésto que ven acá es un pedacito de mi invierno...








Que tengan un increíble fin de semana y felices vacaciones de invierno a la gente del hemisferio sur. A los del norte, sigan disfrutando sus días cálidos, de playa, de comer al aire libre, de parques, de poca ropa, de arena y de sol. ¡¡¡Las mejores vibras a todos los terrícolas!!!





lunes, 2 de mayo de 2016

Reviviendo

Que tal, gente. Mejor me pongo a escribir en mi blog, porque me tinca que algunas personas se van a empezar a quejar muy pronto... y no estoy para quejas... estuve bastante desaparecida, pero era necesario, tenía chorromil cosas que hacer y, sobre todo, en las que pensar y necesitaba este espacio.




Creo que nunca antes añoré el otoño tanto como este año. Debe ser, porque no tuve vacaciones o porque este año el otoño está ultra mega lleno de cosas BUENAS. Lo escribo así, con mayúscula y con mi mejor cara de éxito. En serio, tengo una cara para eso, las que juegan volley conmigo lo saben.

Lo primero y lo más importante, es que bajó la temperatura hace un tiempo ya y la vida es bella de nuevo. Aunque sé que aún quedan algunos días calurosos, ya no quiero suicidarme y mi cabeza ya está mostrando los primeros signos de desinflamación, activación y cordura. Además, ya tuvimos las primeras lluvias de la estación, con truenos y todo, tal como debe ser. ¡Que placer más grande!

Lo segundo, mi vida laboral está tomando un giro inesperado. No ha sido fácil, al contrario, es un giro medio forzoso, pero creo que muy necesario. Lo considero un plan del universo un poco brusco y maquiavélico, pero muy conveniente para poder lograr y concretar cosas que están ahí, en la puerta del horno, pero parece que faltaba un empujón para poder hacerlas. Me dio fuerte el empujón, pero empujón al fin y al cabo, que es lo importante. Espero que todo resulte bien y que pueda hacer todo lo que pretendo hacer sin tener que dejar nada de lado.

Lo tercero, mi mundo fotográfico se está poniendo súper interesante. Me piden cosas entretenidas y estoy de a poco ganando terreno en este aspecto, sólo que ahora siento que es de forma exponencial. Mi curso está por salir. Ya quiero lanzarlo, pero ¡¡¡yaaaaaaaaaa!!! Además, tengo la posibilidad de hacer otras clases también, ésta fue una sorpresita que recibí hace poco un día cualquiera en la mañana bien temprano. Así da gusto empezar un día laboral, de esa manera pasa a segundo plano el hecho de que me he mordido el labio 875 veces en el mismo lugar y tengo una especie de zona tipo hamburguesa que me duele infinito y que me tiene decidiendo si tomo sopas un par de días o qué, porque siento que en la mordida 876 me voy a tragar un trozo de mí misma y no puedo, porque soy vegetariana.

Cuarto, como cumplí diecitreina años en marzo, me voy a autoregalar una escapada de emergencia, porque la estoy necesitando más que al mismísimo aire para respirar, porque, a pesar del renacimiento neuronal que estoy teniendo gracias a la llegada del otoño, mi necesidad de mirar verde, mirar lejos, respirar oxígeno (sin smog), estar sola y estar en silencio, va más allá de lo imaginable. Ya ni el café me hace tanto efecto, nunca pensé que lo diría, pero es verdad, debo reconocerlo. Mi amada droga, el elixir de mi vida... ya no me hace el mismo efecto que me hacía antes y eso es PREOCUPANTE. No quepa duda que volveré con fotos increíbles, porque el lugar adonde voy es de una belleza extrema.

Y por último, así como para buscarle la quinta pata al gato, siento que estoy en un período de mi vida súper entretenido y sintiendo eso que dicen de que uno atrae lo que uno es, frase cliché, pero no por eso menos verdadera. Todo está tomando un equilibro bastante placentero, mis retoñas, mis fotos, mi volley y mis tribus, a las que no les falta ni sobra nadie, por el contrario, con nuevos integrantes que no pensé ni en un millón de años que integraría a mis clanes. No quiero ponerme misteriosa, pero digamos que hay situaciones nuevas, buenas, felices, entretenidas y beneficiosas en mi vida. De esas que uno cree que en verdad no existen y hasta te ríes de ellas, pero después te das cuenta de que sí... y dejas de reirte y empiezas a sentirte estúpida.

Rosa me dejó el tema de las tribus pegado en la cabeza y ando repitiendo la palabra por todos lados. Cuando fui a reclamarle por ésto, me di cuenta de que andaba desaparecida y de que se traía algo entre manos. El otro día, finalmente reapareció con un proyecto muy entretenido para las que nos gusta tejer y los DIY, así es que aconsejo pegarse una vuelta por su página haciendo click en su nombre. Bueno, Rosa, por favor, publica algo con alguna palabra igual de pegajosa, pero que no me haga quedar como loca con todo el resto del mundo. ¡Gracias!

Y hablando de tribus, esta gente linda que verán a continuación, es parte de mi tribu más cercana: mis primas y mis hijas. Un grupo de mujeres y proyectos de mujer, de esos de los que, cuando se juntan, obtienes algunos beneficios garantizados tales como:
  • Carcajadas aseguradas como mínimo cada 5 minutos con lágrimas incluidas, equivalente a 100 abdominales mínimo.
  • Detox mental sanador.
  • Relajo total muscular.
  • Horas de terapia con el método de conversación incoherente.
  • Y taller de crítica intensiva al resto del planeta... porque nosotras somos tan perfectas, obvio. Alguna persona con la antigüedad suficiente por ahí diría que somos "grossas" (modismo chileno)... pero yo no, yo no uso ese término, yo soy muy joven para eso :P










Espero que estén teniendo una buena semana. La mía creo que terminará tomando sopa... no sé por qué me tinca que este año tomaré mucha sopa. Sobre todo de calabaza, acompañada de ensalada César de pollo (aunque algún día será con salmón quizá)..... y limonada menta...  :)

Ando misteriosa. Que odiosa, ¿no?

¡Abrazos, terrícolas!






lunes, 7 de marzo de 2016

Ahora sí..... mi clave

Últimamente, la gente me ha preguntado de forma recurrente que cómo lo hago... así es que lo voy a explicar aquí, así, cuando me pregunten de nuevo, sólo les pido el mail y les mando el link de este post y hacemos más eficiente la vida de ambos.

..."¿Cómo lo hago para qué?" pregunto yo con cara de loro en el desierto, porque claro, la pregunta es amplia, podría ser desde cómo me ordeno los rulos hasta cómo preparo el charquicán... 

Y aquí viene la parte incómoda... un par de tartamudeos mientras piensan en cómo terminar la pregunta que se arrepienten de haber hecho, después viene la cara de lástima como si yo fuera una especie de pordiosera o sobreviviente de algún holocausto... y entonces responden algo así como "bueno, vivir sola sin marido (¡OMG, sola sin marido!) educar a dos niñas, ser mamá las 24 horas, no tener trabajo, encima hacer lo que te gusta, hacer deporte, tener vida social, sin tener auto (¡OMG, sin auto!)... ¡y pensar que se te ve tan feliz!"

Si la gente fuera realmente honesta, me preguntarían: "¿Cómo haces tú para ocultar tu infinita desdicha y miseria y parecer feliz?" Bueno, a ti, que alguna vez me preguntaste alguna de estas cosas, acá van todas mis recetas mágicas, una por una:

  1. Sobre vivir sola: Fácil, arriendas o compras un departamento o una casa, lo que tú prefieras, te metes dentro y duermes ahí. Listo.
  2. Sobre no tener marido: La gente interesante, inteligente, capaz y creativa no tiene como finalidad única tener un hombre al lado y planifican su futuro para sí mismas, con o sin un hombre.
  3. Sobre educar niñas: Instinto + mi propia versión de lo que a mí me enseñaron + cosas que no me enseñaron, pero quiero agregar + paciencia + aceptar que son personas distintas a mí y no una copia de mí, por lo que podrán seguir su propio camino y cometer sus propios errores + les proporcionas alimento + educación + techo. Existen algunos beneficios como robarles chocolates en Halloween o que pasen la aspiradora, por ejemplo.
  4. Sobre ser mamá las 24 horas: No es algo que se puede dejar de hacer. No hay botón de encendido y apagado para la condición de madre.
  5. Sobre no tener trabajo: Que trabaje desde mi casa y no tenga sueldo fijo, no significa que no trabaje. Soy broker de una compañía internacional de inversiones y, probablemente, gano mucho más que las mujeres que me hacen estas preguntas tan inteligentes.
  6. Sobre hacer lo que me gusta: Yo no hago lo que me gusta, trabajo en lo que me gusta. La fotografía es algo que amo, pero también es un trabajo y también me pagan. No voy sacando fotitos lindas por la vida sólo porque sí. Invertí 5 años completos de mi vida en aprender, he hecho más de 10 cursos y sigo aprendiendo. Y por eso es que puedo cobrar (disculpa si no tengo tiempo de hacerte el favor de sacarte una foto linda para tu perfil de FB).
  7. Sobre hacer deporte: Yo no hago deporte. Soy deportista, que no es lo mismo. Compito y entreno con una finalidad específica. Lo hago todo el año, no cuando viene el verano o cuando tengo novio nuevo. No tiene nada que ver con cómo me veo en el espejo. No voy al gimnasio a hacer vida social ni a usar ropa linda deportiva.
  8. Sobre tener vida social: Paso 1, llamar a un amigo. Paso 2, juntarse con él. Paso 3, hablar. 
  9. Sobre no tener auto: No necesito de un auto ni nada material para elevar mi status social como lo hace el 90% de los chilenos. Me resulta más fácil y conveniente la combinación entre caminar, trasladarme en bicicleta y tomar un taxi, según la situación, que tener un auto. Además contribuyo con la descongestión y descontaminación de esta ciudad.
  10. Sobre que se me ve feliz: Soy feliz, no me falta ni sobra nada. Pero probablemente nunca lo vas a entender, porque ser feliz con lo que se tiene es una capacidad que pocos tenemos y no tiene relación alguna con la opinión de los demás.
  11. Bonus track: Aprender a multiplicar por cero a toda situación, trabajo, objeto, lugar, comida o persona (sobre todo persona) que no sea un aporte positivo en tu vida. Es un arte difícil de aprender, pero muy placentero cuando se logra dominar.

El hilo conductor de todo ésto, mi secreto, mi palabra clave, es la simpleza. Lo simple siempre será mejor. Lo simple siempre te hará más feliz. Lo simple siempre te llevará al lugar donde quieres estar.

¿¿¿Alguien me quiere preguntar algo más??? ¿No? Bueno, entonces les deseo una linda semana y los dejo con un par de fotos que no tienen nada que ver con este post, pero que tomé el fin de semana en un día que resultó ser épico, con 4 de mis personas favoritas de la vida (y eso que no tengo ni marido ni auto).












lunes, 29 de febrero de 2016

Dulce febrero

Querido febrero de 2016:

Hoy, en tu último día, quiero escribirte a ti, que has sido bueno conmigo. Has sido un mes de sorpresas y descubrimientos. También un mes de emociones y comprobaciones. Quisiste engañarme y partiste malo, despiadado. Quizá es porque me conoces y sabes que me gusta el camino difícil más que el fácil, sino me aburro. O quizá es porque sabes que, al final, siempre puedo. O quizá es por las dos cosas.

Y aunque no me dejaste ni sacar la reflex del bolso, me trajiste varios regalos que nunca voy a olvidar. Quizá el más importante es ver a mis hijas felices y sanas, creciendo a la velocidad de la luz y convirtiéndose en personas de esas que al mundo le hace falta. 





Me regalaste sorpresas profesionales que no esperaba y que me hacen sentir como que puedo con todo.

Me regalaste poder ver la felicidad en los ojos de una de las personas que más quiero en la vida (¡te adoro prima!) y poder celebrarlo con ella.






Me regalaste el recordar cosas de hace chorrocientos años que incluyen una caja de arroz, un bote, naipes y algunas personas medias locas (no como yo que soy super cuerda), y darme cuenta de que para ellos también fue especial.

Me regalaste enterarme de que tengo lectores silenciosos que disfrutan de mis remolinos mentales, porque me conocen y saben que lo que aquí se escribe es 100% Fla.

Me regalaste unas cortas vacaciones de 3 días, y aunque éstas incluyeron un viaje de 12 horas en bus con un gordo en el asiento del lado que se quiso pasar de listo (pobre, no sabía con quién se estaba metiendo), fueron suficientes para haber compartido con mi hermanitalindapreciosaqueadoro uno de esos momentos que son sólo nuestros, de esos que duran hasta las 3 de la mañana, que nos encanta y nos hacen bien para el alma.







Pero tu regalo más increíble: me mostraste la mejor manera de comprobar que el camino que elegí es el mejor de todos: poniendo personas nuevas en él, en las que me veo reflejada y me hacen sentir que estoy conectada a algo bueno, real, libre y sin toxicidades.








Acá hay un par de fotos de una sesión de embarazo de emergencia (criatura a punto de salir) y que resultó bastante buena a pesar del nulo estudio del lugar y de la luz.









Bonus track de los regalos de febrero: también me regalaste descubrir que los autobronceantes sí funcionan, por lo que pasé del "verde muerto" al "blanco closet" en menos de 48 horas, muy importante para alguien como yo que alguna vez fue calificada como "teta de monja" por un pariente cercano que hace poco más de un año dejó este mundo y que se burlaba siempre de mi blancura.

Gracias, Febrero, fuiste demasiado dulce...






miércoles, 10 de febrero de 2016

Mi clave

Nunca pensé que diría ésto, pero las vacaciones me hacen mal. La verdad es que aún no puedo hablar de vacaciones realmente, porque sigo trabajando como una burra a pesar del calor insoportable de estos días y, debido a ésto, jurar en vano irme a vivir de nuevo al sur. Siempre hago ese juramento con temperaturas iguales o superiores a los 32°C, después juro no irme a vivir a ningún lado y después juro no jurar más. Y así hasta el verano siguiente... Básicamente, no crean nada de lo que les diga con calor, por eso he decidido escribir hoy mientras aún hay sólo 27°C y subiendo. 

En fin, el tema es que parece que mi ser no está preparado para la inactividad. Mis retoñas están fuera pasándolo de lo lindo, yo extrañándolas a morir, y he tenido que dejar un poco de lado la fotografía (sólo un poco, por eso hace tiempo que no me aparecía por acá) para concentrarme en mi trabajo, esenormalquemedaelvildinero, así es que no es que esté de vacaciones, sino que las niñas están de vacaciones, yo sólo estoy de vacaciones de mi condición de madre, que es la que realmente ocupa el 80% de mi existencia y....... no funciono igual. 

Acá pueden ver algunas fotos de la Vic ya en vacaciones, pero antes de irse al sur...









Y acá un par de las que me manda mi hermana desde el sur como evidencia de que la retoña chica sigue viva y sana. A la adolescente de la familia es casi imposible sacarle fotos y como está en el sur con los abuelos, me escribe una vez a las mil para mentirme diciéndome que me extraña.






He leído otros blogs y parece que es normal esto de empezar el año en piloto automático, como en neutro, como en mute, como en stand by, como con las neuronas en reposo, como en velocidad crucero, como funcionando por inercia... simplemente no estoy acostumbrada a hacerme cargo de una sola cosa en la vida. Es raro trabajar en silencio y de corrido. Es raro que el tiempo me alcance. Es raro que nadie me interrumpa cuando estoy al teléfono. Es raro que la casa no se desordene. Es raro no tener que volver volando a la casa después de una reunión, porque están las niñas y mi nana se tiene que ir. Es raro que ayer haya lavado la loza sucia de 3 días y hayan sido dos platos y dos tazones. Es raro despertarse porque abrí los ojos de manera natural y no con un "mamá quiero blablabla". Todo eso es raro y a mi cuerpo le cuesta adaptarse. Mi humanidad sabe que no es normal. 

No obstante, he ido recuperando la movilidad neuronal y organizando algunas cosas de a poco. Tengo algunas sesiones fotográficas pendientes, tengo listo el lugar donde voy a hacer los talleres a partir de abril (al fiiiiinnnnnnn), estoy a punto de embarcarme en un tema interesante que involucra fotografía y otras cosas, pero que aún no puedo contar (¡madre, abstenerse del chantaje, no te voy a contar!) y me puse al día con algunas fotos para la tienda Amabile que estaban pendientes y que les muestro a continuación...








Otra cosa que he hecho estos días ha sido tejer. Sí, tejer en verano... kukú - kukú....... con las manos hirviendo tocando lana, pero es que la calma en esta casa hay que aprovecharla de alguna manera. Mis amigas me dicen que el novio igualito a Jim Caviezel no va a llegar nunca si cuando las niñas están de vacaciones, yo, en vez de salir, me quedo tejiendo como las viejas (yo, que tan sólo tengo veintidiecinueve coma nueve años). Pero qué quieren que les diga, amo tejer y nunca encuentro el espacio y la calma juntas. Gracias a mi amiga Rosa, aprendí a hacer estos corazones...





Y también hice esa gallina que es totalmente inútil, salvo por su condición de ternura y apretujabilidad...

¡Jim, acá estoy, esperándote, pero no me pidas que deje de tejer!

Bueno, y eso es todo, básicamente entré aquí a escribir absolutamente nada importante. Hoy me voy al sur por 3 días de vacaciones y a recuperar lo que me pertenece: mis hijas. Y esas van a ser todas mis vacaciones. Pero bueno, quedarse valió la pena. Pasaron cosas inesperadas, en el ámbito laboral y en otros también... 

Y para que vean que no es mentira que estoy como mal de la cabeza, el título de este post es MI CLAVE, porque iba a escribir sobre otra cosa nada que ver, pero me salió esto otro... y me da lata cambiar el título.

Felices vacaciones a los que aún no han salido. A los que están volviendo de las vacaciones, sentido pésame. A los que no van a poder salir, que disfruten Santiago sin tacos y que siempre haya mesa en los restaurantes. Y a los del hemisferio norte les deseo noches calientitas, lluvias bonitas y paisajes nevados de esos lindos que estamos acostumbrados de ver con sus fotos.